Epoca de verano que aun mantenía suficiente nieve para una buena aproximación y cumbre. Las grietas del glaciar aparecieron abiertas y un tanto peligrosas, con puentes de nieve algo dudosos. La cumbre fue muy soleada esperando a la cordada de Mauricio y Vero que venían más atrás. La bajada fue muy rápida dado que el Morado se estaba cerrando y comenzaba a nevar y llover, acompañado el resto del día de tormentas eléctricas.
Total de ascensiones: 154