Un perro nos siguió casi hasta la cumbre, a pesar que yo trataba de devolverlo; me ponía nervioso que se fuera a caer a una grieta, pero según la gente local se trata de un perro que ha hecho cumbre varias veces, así que se conocía el camino de memoria. Preciosa montaña, mucha gente subiendo. Los refugios limpios, los bolivianos buena onda, ruta muy segura, etc. Tuvimos suerte que la montaña se depejara algo cuando llegamos a la cumbre, de otra forma habríamos estado cubiertos por nubes que no dejaban ver nada y perder la maravilosa vista.
Total de ascensiones: 97