Presentación
Tal vez por no tener una cumbre clara que se destaque por sobre el resto de las pequeñas puntas que lo rodean, el Arriero Falso ha pasado algo desapercibido y no ha concitado gran interés de parte de los montañistas. Se trata de un cerro fácilmente identificable desde el sector de la yesera de Hornitos en el valle del Juncal, a pesar de la dificultad de saber con certeza cuál de las puntas que lo forman corresponde exactamente a la cumbre. Ubicado en medio del largo filo que va desde el cerro Parque Andino hacia el Norte, su cumbre no es fácil de identificar por la poca prominencia que tiene.
En el 2014 un grupo del DAV Santiago intentó ascender el Arriero Chico y sin saberlo, realizó el ascenso de este otro cerro. Debido a esto, por un tiempo, este cerro fue confundido con el Arriero Chico y una vez aclarada la confusión, fue rebautizado como Arriero Falso.
Años más tarde, en el 2026, un grupo del Club Peñimawida realizaría los ascensos de los cerros Arriero Chico y El Vigía, encontrando los testimonios de los primeros ascensos y aclarando la correcta toponimia de los cerros.
No existe certeza de por qué estos montañistas eligieron estos nombres para bautizar estos cerros, pero probablemente el nombre haga referencia a la presencia habitual de arrieros en la zona y a que el cerro, en comparación con algunos de sus grandes vecinos, sea el más pequeño de todos.
Referencia
- González, Jorge. Historia del Montañismo Argentino. Buenos Aires, Ediciones Palloni, 2010. Pág. 184.
Nota para cerros con prominencia menor a 100m
El equipo editorial de Andeshandbook publica de preferencia cerros que tienen una prominencia de, al menos, 100m y en el caso de algunas agujas rocosas 50m (1 largo de cuerda). Sin embargo, existen excepciones para cerros con una prominencia menor, originadas por cumplir con una o varias de las siguientes condiciones:
- Historia: Esto quiere decir que existen antecedentes anteriores a la fecha de la publicación del cerro en los cuales se habla de él. Usualmente son aceptados como cerros, nombres mencionados en publicaciones de cierto reconocimiento. Dentro de estas últimas podemos mencionar: anuarios de la Feach, publicaciones del American Alpine Journal, guías de cerros de Jozsef Ambrus e Iván Vigouroux, libros sobre la historia del montañismo de Gastón San Román, Evelio Echevarría y Louis Lliboutry, revistas de clubes de montaña como el DAV y el CACH, cartas topográficas del IGM, etc. El que estas publicaciones sean usualmente aceptadas no quiere decir que no pueden tener algún error.
- Tradición: Se refiere a que el cerro es conocido por los lugareños y/o los visitantes de la zona en que se encuentra. Su nombre es de uso común. También caen dentro de esta categoría cerros que sin tener gran prominencia son ascendidos de forma habitual por la comunidad y, por lo tanto, sus cumbres son reconocidas por ella.
- Posición geográfica especial: Cerros cabecera de valle que vistos desde diferentes puntos dan la impresión de tener una prominencia importante y que por esta razón se han hecho conocidos.
El Arriero Chico ha sido publicado por cumplir con la primera de estas condiciones.