Presentación
El Arriero Chico se localiza en la zona sur del cordón de Los Puntones, relieve montañoso que separa al cajón de Navarro del valle del Juncal. Hacia el Este, dominan en el horizonte los reconocidos Leones (Blanco y Negro). Por su parte, en la cabecera del cajón hacia el Sureste sobresalen los Monos (Blanco y Negro).Desde la cumbre se tienen excelentes vistas al Gemelos y al Aconcagua de fondo, mientras que hacia el Sur el paisaje queda dominado por el gran conjunto que ofrecen el Juncal y el Alto de los Leones.
El Arriero Chico se encuentra cercano y tan solo algunas decenas de metros más bajo que su hermano mayor, el Arriero Grande. Ambas cumbres destacan en el filo debido al conjunto de rocas presentes en cada cima respectivamente. A su vez, también se encuentra cercano hacia el Norte El Vigía. El cordón culmina hacia el Sur de estas montañas con el imponente cerro Parque Andino o también conocido localmente como León Rojo; por su característico torreón cumbrero, que a la lejanía tiene aspecto de cabeza de león, unido a la tonalidad de las rocas rojizas que lo componen.
Si bien el ascenso no presenta grandes dificultades, las cumbres de este cordón han sido escasamente visitadas. El primer registro de cumbre data de 1996 y fue realizado por la cordada argentina compuesta por Enrique Bolsi y Liliana Falcón, quienes dejaron el primer testimonio, bautizando al cerro como Arriero Chico. Lo mismo harían con la punta vecina ubicada un poco más al Norte, a la que llamarían El Vigía. Dos años más tarde el historiador e incansable explorador Evelio Echevarría realizaría el segundo ascenso a estas dos cumbres encontrando los testimonios de los argentinos. El tercer ascenso registrado llegó recién en febrero de 2026, cuando Bruce Swain y Rodrigo Benavides, del Club Andino Peñimawida, alcanzaron la cumbre y hallaron los restos de papel correspondientes a los testimonios antes mencionados, aunque lamentablemente ya se encontraban ilegibles.
No existe certeza de por qué los montañistas eligieron esos nombres para bautizar dichas cumbres, pero probablemente el nombre haga referencia a la presencia habitual de arrieros en la zona en esa época y a que el cerro, en comparación con algunos de sus grandes vecinos, sea el más pequeño de todos.
Referencias
- Club Peñimawida. (2026). Ascenso al Cordón de Los Puntones.
- González, J. (2010). Historia del montañismo argentino. Ediciones Palloni (Pág. 184).
Nota para cerros con prominencia menor a 100m
El equipo editorial de Andeshandbook publica de preferencia cerros que tienen una prominencia de, al menos, 100m y en el caso de algunas agujas rocosas 50m (1 largo de cuerda). Sin embargo, existen excepciones para cerros con una prominencia menor, originadas por cumplir con una o varias de las siguientes condiciones:
- Historia: Esto quiere decir que existen antecedentes anteriores a la fecha de la publicación del cerro en los cuales se habla de él. Usualmente son aceptados como cerros, nombres mencionados en publicaciones de cierto reconocimiento. Dentro de estas últimas podemos mencionar: anuarios de la Feach, publicaciones del American Alpine Journal, guías de cerros de Jozsef Ambrus e Iván Vigouroux, libros sobre la historia del montañismo de Gastón San Román, Evelio Echevarría y Louis Lliboutry, revistas de clubes de montaña como el DAV y el CACH, cartas topográficas del IGM, etc. El que estas publicaciones sean usualmente aceptadas no quiere decir que no pueden tener algún error.
- Tradición: Se refiere a que el cerro es conocido por los lugareños y/o los visitantes de la zona en que se encuentra. Su nombre es de uso común. También caen dentro de esta categoría cerros que sin tener gran prominencia son ascendidos de forma habitual por la comunidad y, por lo tanto, sus cumbres son reconocidas por ella.
- Posición geográfica especial: Cerros cabecera de valle que vistos desde diferentes puntos dan la impresión de tener una prominencia importante y que por esta razón se han hecho conocidos.