Un grupo de amigos vivimos una experiencia intensa y muy especial. Acampamos en la Laguna Guzmán, preparando todo para un ascenso nocturno que le dio un carácter único a la salida. Subir de noche, en silencio y bajo el cielo estrellado, hizo que cada paso se sintiera distinto. Con la primera luz del día alcanzamos la cumbre, coronando el esfuerzo con una sensación de logro y compañerismo difícil de olvidar. Una jornada marcada por la aventura y la conexión con la montaña.
Total de ascensiones: 54