La ruta estaba tan seca que la calidad del sendero, cuando había, era bien mala. Con harta paciencia me abrí paso hasta la segunda meseta. De ahí en adelante la ruta es bien fácil. En la cumbre me recibieron dos cóndores y un viento heladisimo. La vista es bien bonita hacia el cordón del Plomo, pero por otra parte, es terrible como la mineria avanza y destruye el valle de más atrás. Un pendiente menos.
Total de ascensiones: 276