Un grupo de cinco amigos emprendimos la ascensión al Cerro La Paloma, una jornada intensa y profundamente reflexiva. El paso por el Glaciar El Rincón nos regaló un entorno imponente, donde la montaña muestra toda su fuerza y belleza. Al mismo tiempo, fue imposible no detenerse a observar, a un costado de la ruta, el impacto de la actividad minera, un contraste fuerte que invita a pensar en el cuidado y respeto por estos espacios naturales.
Desde la cumbre, la recompensa fue total: una vista privilegiada del Cerro Altar y de los glaciares del Cerro El Plomo, apreciados desde una perspectiva distinta, única y memorable. Una experiencia que mezcla esfuerzo, amistad, asombro y conciencia, quedando grabada para siempre en este libro de cumbre.
Total de ascensiones: 228