Este volcán exige una buena logística acorde a las capacidades de la cordada para obtener un buen itinerario a su ascenso, con una aproximación por extensos valles y antiguos flujos volcánicos que conducen hasta la base de la montaña. Desde allí, el ascenso avanza por laderas de escoria y roca suelta, con una pendiente sostenida que exige un esfuerzo constante. La cumbre ofrece una amplia vista de los volcanes del Maule y del entorno cordillerano, completando una ruta tan exigente como atractiva.
Total de ascensiones: 42