Comencé el ascenso desde el sector de Los Hornitos. El primer tramo hasta la laguna estaba completamente seco, pero al pasarla empecé a encontrar nieve acumulada, que fue aumentando conforme ganaba altura. Desde ese punto en adelante, fue necesario usar crampones. El terreno estaba mixto: con algo de roca suelta bajo la nieve, lo que me obligó a mantener mucha atención. El cráter Quizapú se veía impresionante bajo el manto blanco; tiene aproximadamente 500 metros de ancho y se abre hacia el norte. En la cumbre, el viento y el frío no se dejaron sentir, lo que hizo la experiencia aún más agradable. Recomiendo una buena preparación física, equipo técnico de montaña invernal y mucha precaución. Fue una cumbre exigente, pero absolutamente espectacular.
Total de ascensiones: 35