Una ruta ideal para realizar en dos jornadas, con una larga aproximación por amplios valles que permite acercarse rápidamente hacia sus faldas. Desde allí comienza un ascenso constante sobre acarreo y terreno volcánico y parte de su glaciar, donde el desnivel y la altura hacen sentir el esfuerzo hasta alcanzar la cumbre. Desde arriba, las vistas del complejo Planchón-Peteroa y de la cordillera del Maule coronan una ascensión larga y muy completa.
Total de ascensiones: 43