Logramos la cumbre del Volcán Descabezado Grande, en una jornada inolvidable de alta montaña, marcada por el esfuerzo, el compañerismo y la inmensidad del paisaje andino.
Al día siguiente, ya de regreso, la motivación seguía intacta y decidimos aprovechar la ruta para sumar una nueva aventura: nos animamos a subir también el Volcán Los Hornitos.
Lo que comenzó como el retorno de una gran expedición terminó convirtiéndose en una segunda cumbre inesperada, de esas decisiones espontáneas que hacen que la montaña siempre regale algo más.
Total de ascensiones: 13