Cumbre de 5 miembros del Club Andino Universitario (CAU), a razón de la actividad anual Volcanes del Sur 2026 (VDS). Cordada compuesta por Álvaro Díaz, Matías Pinto, Valentina Serey, Andrés Villela, y Gabriel Orellana.
Ascenso en 2 jornadas, iniciando desde la casa de la señora Gloria, a unos 40 m.s.n.m. para luego adentrarnos en el espeso y bosque durante poco más de 4 horas hasta llegar a la zona de campamento ubicada a los 970 m.s.n.m. Instalamos carpas, y procedimos a practicar maniobras y preparar equipo para la progresión glaciar del día siguiente.
Jornada de cumbre, y empezábamos a caminar a las 2:30 am. siguiendo por lo que parecía ser un estero seco para evitar la densa vegetación, esta última disipándose a medida que nos acercábamos al filo por donde debíamos seguir. Tras progresar sobre este un par de horas (se deben descender un par de metros en cierto punto) dirección al glaciar, nos dimos cuenta que había habido un pequeño derrumbe de material y ya estábamos parados sobre el glaciar. Dado que era complicado retroceder y sumado a que estaba amaneciendo (6:30 am.), decidimos ponernos crampones ahí mismo y esperar a los primeros rayos del solo para evaluar las grietas, las cuales al estar todas descubiertas y visibles, no nos hicieron necesario encordarnos. Ya poco antes de las 8 am. nos encontrábamos descendiendo la rimaya para luego utilizar un pequeño puente de nieve que había tal de cruzarla. Alcanzamos cumbre poco antes de las 9:20 am.
Tras media hora en la cumbre emprendimos vuelta, llegando recién al campamento a eso de las 17 horas. Por temas logísticos, Andrés y Matías iniciaron la vuelta desde el campamento poco antes que el resto. No sobre estimar el camino de regreso por el bosque, es muy fácil perderse, sobre todo sin luz y con cansancio acumulado. Particularmente, la cordada de 3 que íbamos últimos y un poco apurados, a eso de los 490 m.s.n.m. nos metimos y seguimos bajando mucho rato por lo que parecía el sedero correcto, pero tras descender varios metros por este llegamos a un lugar en el que ya no se podía seguir caminando más dada la espesa vegetación. Dado que ya estaba prácticamente oscuro, se nos hizo imposible encontrar exactamente el camino de vuelta de este segundo sendero, por lo que tuvimos que progresar a campo traviesa a lo largo del bosque usando GPS (el cual no funcionaba muy bien dado lo tupido del bosque). El último tramo lo hicimos con Matías y el esposo de la señora Gloria, quienes nos habían ido a buscar. Llegada a los autos pasada la media noche.
Total de ascensiones: 112