Subí por tercera vez el Cerro El Plomo, esta vez por la ruta de Federación, y fue una experiencia nuevamente inolvidable. Compartir la cordada con Erwin Aguilera hizo la jornada aún más especial: buen ritmo, apoyo mutuo y una conexión total con la montaña. Volver a esta cumbre siempre enseña algo nuevo, y confirma por qué El Plomo sigue siendo un cerro que inspira respeto, humildad y ganas de seguir explorando la cordillera.
Total de ascensiones: 1332