Los 6 en la cumbre, con el Longaví de fondo. Bellísimo cerro para ascenderlo en otoño, con una aproximación que transcurre por un bosque de marcada transición de flora del sur con la del norte, entre los que resaltan los peumos, radales, espinos, coloridos robles, teñidos de rojo por el avance del otoño, bellotos, rebosantes de penetrante verde, junto a los bellos troncos rojizos de los arrayanes, majestuosos cipreses de cordillera y las cristalinas aguas del Río Ancoa. El día de cumbre se debe tener bastante precaución con el paso expuesto que hay a poco andar desde el campamento, y estar atento al subir y bajar la placa rocosa, sobre todo si tiene secciones mojadas. Increíble el paisaje y las montañas circundantes que aparecen a medida que se suben las terrazas, con buena nieve en este caso hasta la Cumbre, la cual regala una vista maravillosa hacia donde se mire. De regreso en el campamento empezó a nevar y amanecimos con un bello manto blanco en el bosque alto, sobre la cascada (se puede acampar en él, no necesariamente en las piedras a orilla del estero). Realmente una montaña preciosa!
Total de ascensiones: 38