Ubicado en la comuna de Algarrobo, en el litoral central de la Región de Valparaíso, el Santuario de la Naturaleza Humedal de Tunquén conforma un paisaje de invaluable riqueza ecológica y escénica. Este paraje costero se sitúa en la desembocadura del estero Casablanca, donde sus aguas se encuentran con el mar, dando origen a un complejo mosaico de ecosistemas que incluye una extensa playa de arenas claras, un vibrante humedal estuarino, campos dunares y quebradas con hermosos bosques de tipo esclerófilo.
Declarado Santuario de la Naturaleza en 2014, este territorio de aproximadamente 96 hectáreas es un refugio vital para la biodiversidad, sirviendo como un corredor biológico crucial para numerosas especies, especialmente para aves migratorias que recalan aquí en su largo viaje continental. La interacción del estero, el mar y las formaciones geográficas costeras ha modelado un entorno único, que contrasta con el creciente desarrollo urbano de las localidades vecinas y se erige como un bastión para la conservación del patrimonio natural de la zona central de Chile.
El área es ideal para la observación de aves, la fotografía de naturaleza y el senderismo de baja dificultad, ofreciendo a sus visitantes una conexión directa con un entorno costero que se mantiene en estado prístino.
Entre su flora destacan especies arbóreas como el litre (Lithrea caustica), el molle (Schinus latifolius), el peumo (Cryptocarya alba) y el boldo (Peumus boldus),componentes del bosque y matorral esclerófilo costero. También, se encuentran presente como parte de un denso sotobosque de arbustos, el colliguay (Colliguaja odorifera), el quilo (Muehlenbeckia hastulata) y diversas especies de chaguales (Puya spp.).
Sin duda la gran diversidad de aves presente en la zona es uno de sus principales atractivos, destacando especies como el cisne coscoroba (Coscoroba coscoroba), taguas, la garza grande (Ardea alba) y la garza chica (Egretta thula). También es posible avistar al escurridizo siete colores (Tachuris rubrigastra), una de las aves más coloridas y emblemáticas de los humedales chilenos. Durante la primavera y el verano austral, el humedal acoge a aves migratorias como el zarapito (Numenius phaeopus), el playero de Baird (Calidris bairdii), la gaviota de Franklin (Leucophaeus pipixcan) y también es un importante punto de nidificación del pilpilen (Haematopus palliatus). En este espacio también conviven mamíferos como el zorro chilla (Lycalopex griseus), el coipo (Myocastor coypus) y el cururo (Spalacopus syanus), así como también numerosos réptiles y fauna marina.
Declarado Santuario de la Naturaleza en 2014, este territorio de aproximadamente 96 hectáreas es un refugio vital para la biodiversidad, sirviendo como un corredor biológico crucial para numerosas especies, especialmente para aves migratorias que recalan aquí en su largo viaje continental. La interacción del estero, el mar y las formaciones geográficas costeras ha modelado un entorno único, que contrasta con el creciente desarrollo urbano de las localidades vecinas y se erige como un bastión para la conservación del patrimonio natural de la zona central de Chile.
El área es ideal para la observación de aves, la fotografía de naturaleza y el senderismo de baja dificultad, ofreciendo a sus visitantes una conexión directa con un entorno costero que se mantiene en estado prístino.
Entre su flora destacan especies arbóreas como el litre (Lithrea caustica), el molle (Schinus latifolius), el peumo (Cryptocarya alba) y el boldo (Peumus boldus),componentes del bosque y matorral esclerófilo costero. También, se encuentran presente como parte de un denso sotobosque de arbustos, el colliguay (Colliguaja odorifera), el quilo (Muehlenbeckia hastulata) y diversas especies de chaguales (Puya spp.).
Sin duda la gran diversidad de aves presente en la zona es uno de sus principales atractivos, destacando especies como el cisne coscoroba (Coscoroba coscoroba), taguas, la garza grande (Ardea alba) y la garza chica (Egretta thula). También es posible avistar al escurridizo siete colores (Tachuris rubrigastra), una de las aves más coloridas y emblemáticas de los humedales chilenos. Durante la primavera y el verano austral, el humedal acoge a aves migratorias como el zarapito (Numenius phaeopus), el playero de Baird (Calidris bairdii), la gaviota de Franklin (Leucophaeus pipixcan) y también es un importante punto de nidificación del pilpilen (Haematopus palliatus). En este espacio también conviven mamíferos como el zorro chilla (Lycalopex griseus), el coipo (Myocastor coypus) y el cururo (Spalacopus syanus), así como también numerosos réptiles y fauna marina.
Se puede acceder durante todo el año. Considerar en la época estival una buena protección para el sol.
Desde Valparaíso se debe tomar la Ruta 68 hacia el Sur por cerca de 43k, hasta el sector del lago Peñuelas, donde se gira hacia el surponiente a través de la Ruta F-800 que conduce a Quintay. Tras aproximadamente 20K se debe tomar la Ruta F-818 hacia el Sur, en dirección a Tunquén, para luego de otros 27km alcanzar el camino de acceso a la playa de Tunquén, donde hay un área de estacionamiento privada que permite aparcar durante todo el día.
El acceso peatonal tanto a la playa como al humedal es gratuito, sin embargo, existe un área de estacionamientos junto al ingreso el cual tiene valores fijos que se actualizan año a año y que funciona los fines de semana, festivos y todos los días en temporada alta. Para abril de 2026 los valores eran los siguientes:
- Automóviles: $5.000
- Buses y Camiones: $6.500
- Motos: $2.000
Existen opciones de alojamientos (cabañas y hostales) en los sectores altos de Tunquén, Algarrobo y la mayor parte de los pueblos costeros que se extienden tanto al norte como el sur del humedal.
- Está prohíbido ingresar con mascotas al humedal.
- No se recomienda bañarse en el humedal para no perturbar la flora y fauna que lo habita.
- No olvidar protección solar, especialmente en verano.
- Zapatos o zapatillas cómodas.
- Lentes de sol.
- Protector solar.
- Valparaíso - Humedal/playa Tunquén - Valparaíso