Después de dejar atrás la cumbre del Covarrubias, el recorrido continúa por el filo rumbo al cerro Terremoto. El paisaje cambia poco, pero la montaña sí: el terreno se vuelve más abierto, el viento comienza a sentirse y cada paso suma la sensación de estar cada vez más adentro de la cordillera. Una travesía donde el siguiente objetivo siempre está a la vista, recordando que algunas jornadas no terminan en una cima, sino en el camino que las une.
Total de ascensiones: 22