Lo mejor del cerro es la caminata por el filo hasta la cumbre, sin lugar a dudas. En momentos me pareció bastante duro, ya que la nieve nos permitía progresar de manera muy lenta. A medida que subíamos cota avanzábamos más rápido, pero la dificultad era el bosque (bastante tupido en varias secciones del ascenso). Cuando salimos del bosque subimos rápido hasta llegar al extremo sur del filo cumbrero. Desde acá, fue una poesía caminar hacia la cumbre por el filo, una caminata suave y estética.
Total de ascensiones: 57