Esta montaña ofrece un recorrido solitario y poco transitado, donde el ascenso avanza entre laderas secas y filos que van revelando el paisaje del valle de Mostazal. Sin grandes dificultades técnicas, su desnivel constante convierte la caminata en un desafío entretenido, recompensado por una amplia panorámica de la precordillera y las montañas que la rodean.
Total de ascensiones: 56