Junto a mi amigo Cristián Irribarra hicimos cumbre en el Cerro Manchón, en una salida marcada por el compañerismo y las ganas de estar en la montaña. El ascenso fue disfrutable, con buenas conversaciones y paisajes que acompañaron cada paso. Alcanzar la cumbre fue la mejor recompensa: un momento simple, auténtico y lleno de satisfacción, de esos que refuerzan las ganas de seguir compartiendo cordadas y nuevas aventuras.
Total de ascensiones: 259