Llevaba mucho tiempo buscando como llegar a este nada de visitado cerro. La ruta fue una verdadera pelea con el bosque esclerófilo que prácticamente se tragó lo que alguna vez fue una huella empleada por arrieros y mineros.
La posición del cerro y las vistas que se van alcanzando en medida que se asciende son impresionantes. Se veía el mar en dirección a San Antonio por el Sur y hasta Ritoque por el Norte. Varios valles y las principales cumbres de la zona, parte de la cordillera de los Andes y del Melón, etc. Gratamente sorprendidos.
Punto aparte, la enorme cantidad de mosquitos que festinaron con nosotros.
Total de ascensiones: 2