Presentación
"El campo de petroglifos de Chalaco, ubicado en la Quebrada de la Monhuaca, corresponde a uno de los lugares con mayor presencia de arte rupestre en nuestro país, y consiste en un grupo de más de 50 rocas y 70 paneles grabados con una antigüedad aproximada de entre 800 a 1500 años"
Ubicada en la precordillera de Petorca, cerca del límite entre las regiones de Valparaíso y Coquimbo, las aguas de la quebrada Monguaca han permitido la vida de diversas culturas a lo largo de los siglos, evidencia de lo anterior son los visibles vestigios de esta ocupación en el sector, plasmada en petroglifos, pircas, corrales, etc. Lamentablemente, hasta la fecha este patrimonio se encuentra sin una protección formal, pese al valor histórico que posee.
Un cordón de cerros nace hacia el este en la confluencia de los esteros Monguaca y Cepo. En la sección central del mismo y levantándose sobre los 2600m, se encuentra el cerro Olivillos, el que pese a su escasa prominencia, es un hito relevante en el filo que gana altura hacia el oriente. Este cerro tiene como límite norte la quebrada Monguaca. Por su cara sur corre la quebrada Del Cepo. Hacia el oeste y este se encuentran otras cimas vecinas, tales como el cerro Lajas (2142m,) y el cerro Los Hoyos (3363m) respectivamente.
El acceso más expedito es a través del camino vehicular que gana altura desde el sector de los petroglifos de Chalaco y que luego se interna en la quebrada Monguaca, por el cual se avanza hasta alcanzar las laderas de la cara norte del cerro hasta su cumbre.
Se desconoce la historia deportiva de este cerro, sin embargo, dada la cercanía del camino de uso arriero y minero en sus laderas, es probable que haya sido hoyado desde hace tiempo por lugareños. Tampoco existen antecedentes que expliquen la razón de su nominación, aunque este hace referencia a un árbol siempreverde propio de la zona meridional de Chile y Argentina, cuyo nombre científico es Aextoxicon punctatum.
Referencia
- Oficio N° 54028, Cámara de Diputados, Chile, 2023.