Cerro Alto el Sauce (1.889m)

/ Cordón de Cantillana / Ciudad cercana: Rancagua


Altitud 1.889m
Acceso Acceso libre
Actualizado el 20-08-2026

Información básica

Presentación

El cerro Alto el Sauce, de 1889m de altitud, se encuentra en el Cordón de Cantillana, sobre el límite entre las regiones Metropolitana y del Libertador General Bernardo O'Higgins. Esta posición lo sitúa dentro de uno de los principales conjuntos montañosos de la zona central, caracterizado por una sucesión de cumbres, filos y quebradas que conforman un relieve de considerable desarrollo y fuertes contrastes de altitud. En este sector, la línea de cumbres establece además parte del límite regional, vinculando al Alto el Sauce con las elevaciones que continúan hacia La Madera (2007m), Alto del Gusano (2078m) y Talami (1975m) al sur y Alto Romeral (1600 m), Huilmay, (1620m), Puerta de la Cordillera (1993 m) hacia el norte, todos con la posibilidad de ser conectador por viejos senderos de arrieros y ganado, cuyos rastros permiten moverse con facilidad por sus filos y laderas superiores, lo que entrega una vista constante hacia las cumbres más altas, como también hacia el valle de Alhúe y de Cachapoal.   

El Alto el Sauce corresponde a una cumbre de relieve relativamente alargado, integrada a una sucesión de filos que descienden y ascienden progresivamente entre las quebradas que caracterizan este sector del Cordón de Cantillana. Su cumbre no se presenta como un macizo aislado, sino como parte de una línea montañosa continua. 

Las laderas del cerro presentan el paisaje vegetal característico de Cantillana, dominado por formaciones de bosque y matorral esclerófilo. En los sectores superiores destaca particularmente una extensa roblería que ocupa parte de la montaña y se prolonga hacia la ladera sur. La presencia de Nothofagus macrocarpa, conocido como roble de Santiago, constituye uno de los rasgos naturales más destacados del entorno del cerro y forma parte de las comunidades vegetales de altura que caracterizan la zona. Hacia las cotas inferiores del lado este (por donde es más cercano su acceso), el cerro se encuentra asociado al sector de la Mina El Inglés. La actividad minera constituye un elemento reconocible del paisaje del Alto el Sauce, donde antiguos caminos y trazados vinculados a las faenas mineras se integran actualmente a la red de huellas que recorre las laderas y quebradas del sector. Junto a estas antiguas vías mineras, el cerro se encuentra atravesado por senderos utilizados tradicionalmente por arrieros de la zona. 

El entorno del Alto el Sauce forma parte también de uno de los sectores de mayor importancia para la conservación de la fauna de la zona central. El Cordón de Cantillana alberga una notable diversidad de vertebrados, con alrededor de 163 especies registradas, entre ellas numerosas especies endémicas y otras que presentan distintos grados de amenaza. Entre los mamíferos presentes destacan el zorro culpeo, zorro chilla, quique, gato colo colo y güiña, mientras que en los sectores de mayor altitud y en los ambientes boscosos encuentran refugio diversas especies de aves y reptiles. Particular relevancia tiene el puma (Puma concolor), cuya presencia ha sido señalada tanto en estudios y catastros de fauna como mediante relatos y avistamientos locales. Ello constituye un indicador del valor de conservación de estos ambientes montañosos y de la existencia de corredores naturales que permiten el desplazamiento de grandes mamíferos a través del cordón. A ello se suma la presencia de especies de distribución restringida, como el lagarto gruñidor de Valeria (Pristidactylus valeriae) y el sapito arriero de Cantillana (Alsodes cantillanensis), que refuerzan el carácter singular de este ecosistema. 

La posición del Alto el Sauce dentro de esta estructura montañosa permite relacionarlo especialmente con el cerro La Madera y Alto del Gusano, situado en continuidad con la línea de cumbres. La documentación territorial que describe el límite norte de la Región de O'Higgins reconoce precisamente la sucesión de estas cumbres, reforzando el carácter del cerro como parte de una divisoria montañosa de importancia territorial. Esto se puede deber a que estos tres cerros son de los más altos de ese sector del Cordón, siendo visibles desde cualquier punto de la ciudad de Rancagua. 

El Alto el Sauce se encuentra dentro de un territorio cuya ocupación humana se remonta a épocas prehispánicas. En distintos sectores del Cordón de Cantillana y particularmente en el entorno de Alhué se han documentado numerosos sitios arqueológicos, junto con evidencias materiales asociadas a antiguas poblaciones que utilizaron estos valles y montañas. Entre los vestigios conocidos en el territorio se encuentran fragmentos de cerámica, puntas de proyectil, piedras horadadas y manifestaciones de arte rupestre, incluyendo petroglifos registrados en sectores próximos como Talamí. En este contexto, el Alto el Sauce debe entenderse como parte de un paisaje cultural de larga ocupación, recorrido mucho antes de la aparición del montañismo moderno. Por esta razón, no existen antecedentes que permitan establecer una primera ascensión de la cumbre en términos convencionales: las huellas humanas presentes en este territorio dan cuenta de un conocimiento y utilización de las montañas que preceden ampliamente a los registros deportivos o exploratorios contemporáneos.

No se han identificado antecedentes históricos que permitan establecer con certeza el origen del topónimo "Alto del Sauce" . Por ello, no resulta posible atribuir su denominación a una especie vegetal o a alguna característica particular del cerro.

Por su ubicación sobre el límite regional, su integración a la línea de cumbres del Cordón de Cantillana, la presencia de roblerías en sus sectores superiores y la coexistencia de elementos naturales con huellas asociadas a la actividad minera y al tránsito tradicional, el Alto el Sauce constituye una cumbre representativa de este sector de Cantillana, pero muy poco conocida. Su posición dentro de la sucesión de cumbres que conecta La Madera con las montañas interiores del cordón le otorga, además, un particular interés para el conocimiento y exploración de esta zona poco documentada.

Actividad reciente