Logramos cumbre en el Cerro Alto del Padre, San Fabián de Alico.
Aprovechando el fin de semana largo, cinco amigos escapamos de Santiago con el objetivo de alcanzar esta llamativa cumbre del Valle El Valiente. Nos alojamos en el acogedor Camping Brillo de Luna, desde donde iniciamos nuestra caminata en una fría mañana, avanzando por un hermoso sendero rodeado de copihues y bosque nativo.
Al llegar a la zona de pastoreo, el bosque comenzó a abrirse y el sendero prácticamente desapareció. Desde ahí, la progresión dependió de la experiencia en media montaña, la lectura del terreno y el seguimiento de antiguas huellas de animales y caminantes. Al alcanzar el filo del circuito que teníamos planificado, nos encontramos con un conjunto de rocas que evaluamos cuidadosamente. Aunque llevábamos equipo de aseguramiento y cuerdas, decidimos bordearlas, una decisión acertada considerando la complejidad y exposición que implicaba superarlas de manera directa.
Continuamos hacia la parte final del ascenso, intentando la cumbre desde el noreste hacia el suroeste por una canaleta de roca suelta que nos obligó a avanzar con atención en cada paso, confiando plenamente en la adherencia de nuestras botas y en la estabilidad del terreno. Finalmente alcanzamos la amplia plataforma cimera, donde pudimos recuperar el aliento y caminar tranquilamente hasta el punto más alto para disfrutar de las magníficas vistas panorámicas que ofrece este cerro.
Para el descenso optamos por una ruta más directa. En un par de ocasiones perdimos el sendero, pero la calma, el trabajo en equipo y la experiencia nos permitieron retomarlo sin inconvenientes. La noche nos alcanzó durante la bajada, agregando una cuota extra de aventura a una jornada ya inolvidable.
Una experiencia hermosa, entretenida y desafiante, que nos dejó con ganas de regresar para explorar los numerosos cerros y rincones que rodean este maravilloso valle.
Total de ascensiones: 5