Una montaña sin registros conocidos, sin información disponible y sin vestigios de ascensiones anteriores. Ese fue precisamente el desafío que nos llevó hasta ella y, tras una larga jornada de exploración, logramos alcanzar su cumbre, pudiendo adjudicarnos lo que probablemente corresponde a su primera ascensión registrada.
Antes de intentarlo, recorrimos y ascendi montañas vecinas para estudiar sus laderas y definir una ruta lógica. Finalmente optamos por la cara oeste, que en sus últimos 400 metros de desnivel presentó un terreno muy accidentado y exigente, obligándonos a leer constantemente la montaña para encontrar los pasos adecuados. Con paciencia y buenas decisiones sobre el terreno, conseguimos completar el ascenso y abrir una nueva línea hacia esta cumbre desconocida.
Total de ascensiones: 2