Cumbre alcanzada en el Pequeño Alpamayo, una de las montañas más elegantes de Bolivia. Ascenso por la normal, algo técnico y sostenido, con aristas de nieve y tramos que exigieron concentración, buen manejo del equipo y trabajo en cordada. Desde la cima, vistas espectaculares de la Cordillera Real, coronando una experiencia intensa, desafiante y profundamente gratificante.
Total de ascensiones: 73