Este pequeño cerro ofrece una vista sublime. Queda demostrado que la belleza escénica de una montaña no depende solo de su altura, aunque suene políticamente incorrecto: esta modesta cumbre supera la belleza de muchos peladeros altos del norte. El sendero está bien marcado, pero hay que tener cuidado con la bajada, ya que es muy inclinado y estrecho. Hay barro resbaloso. Llevar de todas maneras un par de bastones. Llama la atención no encontrar ni una sola basura. Que siga así.
Total de ascensiones: 17