Malalcahuello, territorio andino, la nueva obra de Francisco Boetsch

Conversamos con Francisco Boetsch sobre su nuevo libro que explora las inmediaciones de la zona de Malalcahuello y sus estéticas montañas. Quédate hasta el final y conoce más sobre Francisco y sobre su nueva obra que, además, ya está disponible en nuestra Tiendita.


Francisco cambió planos de casas por planos de encuadre para dedicarse a su pasión.

Arquitecto de profesión, sin duda un amante de la belleza y quien poco a poco fue descubriendo la fotografía hasta llegar a comprenderla a tal punto que la ha transformado en una herramienta para comunicar lo que le transmiten los paisajes que lo rodean.

Todo partió el año 2020, viviendo en Las Condes en lo alto de un edificio y desde el cual tenía una vista privilegiada hacia la cordillera de Santiago lo cual le despertó la latente curiosidad por saber cómo se llamaba cada una de las cumbres a las que tenía acceso visual…

Francisco en la laguna de Los Patos, atrás el cerro Marmolejo, el seis mil más austral del mundo.

Quisimos escuchar su historia, así que lo entrevistamos:

Francisco, Cuéntanos un poco ¿cómo ha sido tu proceso para desarrollarte como fotógrafo y tener un estilo tan distintivo como el que conocemos hoy?

Estudié arquitectura y viajé mucho por Chile y por el mundo, siempre con una cámara en mano. Al principio era una cámara prestada hasta que pude comprar la mía. En ese momento, afiné el ojo y me di cuenta que me encantaba fotografiar la naturaleza. Al principio lo hice todo de manera autodidacta, luego tome un par de cursos online para profundizar algunas cosas.

Durante la pandemia, Francisco se dedicó a fotografiar la cordillera de Santiago. Sierra de Ramón.

Pero lo que me define hoy, comenzó durante la pandemia. Yo vivía en la comuna de Las Condes, en un edificio en el piso 18 que tenía vista hacia la cordillera.
Yo, siendo un fanático de las montañas, la nieve, el esquí y un poco del trekking o senderismo, empecé a investigar que es lo que veía desde mi balcón.

En ese momento encontré nombres que nunca había escuchado y los anoté en una de mis fotos. Así, fui descubriendo con cartografías del IGM y corroborando con fotos de Andeshandbook cuáles eran las cumbres que veía.

Con el tiempo fui moviéndome por Santiago, buscando diferentes perspectivas y más adelante entrando a al cordillera a acercarme a estos cerros que antes desconocía.

¿Hay elementos de la arquitectura que te ayudan o que aportan a tus fotografías? Si es así, ¿cuáles?

Más que elementos de la arquitectura, fueron los años estudiando esa carrera los que me enseñaron a realizar una buena composición, a afinar la mirada estética, a tener las herramientas del diseño infográfico.
En arquitectura estudié mucho el territorio, como habitarlo y la escala de los humanos versus el espacio.

Creo que es parte clave de mi formación hoy como fotógrafo.

Ruta al cerro El Plomo al amanecer, desde Agostini

¿Tienes algún referente o algún fotógrafo que te haya inspirado en tu proceso artístico?

Cuando empecé, conocí a un fotógrafo estadounidense que me gustaba harto, Chris Burkard. Yo tomé un curso con él en modalidad online, durante la pandemia. Pero lo que me gustó realmente de él fue su manera de empezar, más que su fotografía final, que igual me gusta y es lo que me enganchó en un comienzo, y luego descubrí su historia de cómo partió, como empezó a trabajar con las marcas, a lograr vivir de la fotografía como empuje.

Ahora, como inspiración artística, no tengo muchos referentes. Yo creo que como he estado muy metido en el cerro desde muy chico, fue la misma cordillera la que me inspiró a sacarle fotos y a entender su territorio.

Festival de contrastes en la Puna de Atacama

Tus libros anteriores son de Santiago y de la zona de las montañas y volcanes más altas de Chile, ¿Qué es lo que te llevó a querer mostrar la zona de Malalcahuello?

Llevo más de 15 años viajando a Curacautín y la zona de Malalcahuello.
Este último libro habla de eso, de volver a un lugar especial, con la misma mirada que tienen los otros libros hacia las montañas y al territorio. Esta vez, como idea principal, el libro se desarrolla en torno al volver a un lugar especial.

Ese lugar va cambiando dependiendo del lector, puede ser tu casa de años, una cabaña arrendada o el lugar donde pusiste tu carpa.

Más que Malalcahuello como pueblo, es la sensación de volver a tu lugar.

Una fotografía de Francisco de las ancestrales Araucarias en la Araucanía Andina

¿Cambio tu percepción del lugar antes y después de hacer el libro?

Sí, fue ponerle nombre a una sensación que tenía hace tiempo con este lugar.
Ahora hay una diferencia en ir y volver a Malalcahuello.

Con el paso de los años que he vuelto una y otra vez, son diferentes cosas las que me llaman la atención. las primeras veces era el volcán quizás, o las Araucarias.
Hoy son detalles sobre cómo el bosque ha ido cambiando, o cómo se va pudriendo un tronco en el suelo, los árboles que caen con el viento y como se modifican los senderos, cosas que solo se ven cuando vuelves varias veces.

Puedes adquirir el nuevo libro en La Tiendita

¿Cuál es el mensaje que te gustaría que se quedara el espectador cuando ve tus obras?

Busco dos cosas. Primero, despertar la curiosidad de conocer ese lugar, o al menos descubrir que existe. Y segundo, que quienes ya estuvieron ahí puedan volver por un momento. Si una fotografía logra hacerte imaginar el frío, el silencio o el viento de ese lugar, siento que cumplió su propósito.


Francisco nos cuenta que a futuro tiene varios proyectos a mediano y largo plazo, en los que contempla seguir compartiendo su visión de las montañas en Chile, ¿Qué zona de montañas te gustaría que sea la próxima en su mira?


Otros libros de Francisco Boetsch

Adquiere aquí : “La Ruta de Los Seismiles de Francisco Boetsch

Adquiere aquí el libro “Santiago y sus cumbres. Guía visual para identificar los cerros que rodean la ciudad

Compra aquí el libro “Santiago y sus cumbres II. Macizo El Plomo: lo que se ve desde lo alto