Leyendas de montaña: Los Payachatas

La cordillera de los Andes no es solo roca, hielo y altura. Es memoria viva. Es cosmovisión. Es territorio sagrado para quienes la habitan desde hace siglos.


Cada vez que visitamos la cordillera y nos encontramos con quienes la habitan, nos transmiten historias que van más allá de las explicaciones científicas. Se trata de lo misterioso, historias que van pasando de boca en boca hasta transformarse en leyendas o mitos, que nos ayudan a entender cómo se vive en el lugar o cómo se relacionan con el entorno.

Hoy quisimos destacar una leyenda muy linda que explica cómo veían los Incas y los Aymara a los Nevados de Payachatas, que en quechua quiere decir mellizos o gemelos.

Sobre el poblado de Caquena emergen Los Payachatas. 2004. Foto: Nicolás Moreno

Los Nevados de Payachatas son dos volcanes que se ubican juntos: Al norte el volcán Pomerape (6.282 m) que significa puma posado, y al sur el Parinacota (6.342 m) que su nombre quiere decir lugar de parinas, en lengua quechua. Ambos están dentro del Parque Nacional Lauca, extremo norte del país por el lado chileno, aunque también comparten territorio con Bolivia, donde están dentro del Parque Nacional Sajama.

Los Pomerape (6.282 m) y Parinacota (6.342 m) forman un macizo volcánico casi simétrico en el altiplano andino. Desde la distancia parecen gemelos perfectos, aunque el Parinacota presenta una ascensión más exigente, especialmente en su tramo superior, donde las pendientes se empinan y las condiciones pueden cambiar rápidamente con el viento altiplánico.

El origen de ambos volcanes, más allá de las explicaciones geológicas, era interpretado por los pueblos prehispánicos de emaneras muy singulares, ambos están rodeados de este misticismo propio de los volcanes que cuidan los valles.

Versión de Luis Urzúa Urzúa:

El Parinacota y el Pomerape, que levantan sus cumbres a más de 6000m de altura, guardan un tesoro incaico, esto es: las estatuas de oro de los monarcas, que adornaban los nichos del Templo del Sol, en el Cuzco; las de plata de las reinas, del Santuario de la Luna, y multitud de otras riquezas. El tesoro de los incas que se salvó del rescate de Atahualpa, está escondido en su cumbre y cuando la montaña está escasa de nieve se ve perfectamente la escalinata que fabricaron los siervos del Inca para sepultar las riquezas de su amo en el cono medio trucado del volcán.

Versión de Pedro Rosende Hevia

Los Payachatas representan a una pareja de enamorados: un príncipe y una princesa de dos tribus antagónicas que quisieron contraer matrimonio. Para evitar esta unión fueron muertos, pero la naturaleza, en venganza de aquello, sepultó a los dos pueblos formando dos lagos: el Chungará y el Cota-Cotani. En el lugar donde fueron enterrados los príncipes se levantaron dos hermosos volcanes: el Parinacota y el Pomerape.

Ambas versiones puedes encontrarlas en las fichas de ambos cerros, pero nosotros queremos contarte la historia completa de la versión de Pedro Rosende.

Tomada desde los Bofedales de Caquena en la expedición 2002 del Club Andino Universidad de Talca

Parinacota y Pomerape: una historia de amor

La leyenda Inca cuenta la leyenda de dos pueblos vecinos y a la vez, enemistados, en la disputa de quién debía gobernar por sobre el otro en ambas aldeas. Un día, el príncipe de una de las aldeas y la princesa de la otra se vieron por casualidad y se enamoraron, comenzando un romance oculto de las autoridades y del resto de la gente.

Una noche, cansados de esconder su amor, decidieron contarles a sus padres lo que estaban sintiendo, cada uno por su lado. Ninguno de los progenitores estuvo de acuerdo con esta unión, viendo solo deslealtad, donde se podría haber visto un atisbo de unión y prosperidad para ambos pueblos. Al dar una negativa a la relación, los enamorados continuaron con sus encuentros clandestinos, pero fueron vistos y castigado. En una noche sin luna, lejos de los ojos del pueblo, fueron sacrificados. El amor quedó enterrado… pero no silenciado.

Los dioses, enojados por este acto infame en contra del sentimiento más puro y bello del humano, decidieron inundar ambos pueblos, lanzando lluvias que duraron días y semanas enteras. Los pueblos se convirtieron en lagos, el Chungará y el Cota-Cotani.

Para honrar el amor de la pareja, y como regalo de los dioses, para que estuvieran siempre juntos, los enamorados fueron convertidos en volcanes que jamás se separarían: el Pomerape y el Parinacota.

Dicen que de vez en cuando, en las noches de luna llena, es posible ver un bote navegar por los lagos, en el que va la pareja de enamorados.

¿Las conocías? ¿Has visitado la zona?

volcán Pomerape desde el Parinacota. Foto: Nicolás Meyer

Rutas para el volcán Pomerape

Parinacota y Chungará desde Pomerape. Foto: Nicolás Meyer

Rutas para ascender el volcán Parnicota

Mapa del Parque Nacional Lauca

Además, en la tiendita Andeshandbook contamos con el mapa físico en papel mineral del Parque Nacional Lauca, mapa ultraresistente, impermeable y muy útil, donde puedes ver las rutas al estilo Andeshandbook:

Interior del mapa del Parque Nacional Lauca – Andeshandbook

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Cartografía del mapa Parque Nacional Lauca

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Otros senderos por la zona:

https://www.andeshandbook.org/senderismo/ruta/783/sendero_interpretativo_parinacota