Ficha Resumen

Información general

Cerro Seler

Ubicación: Chile, Región del Libertador Bernardo O'Higgins
Argentina, Provincia de Mendoza

Sector: Caldera Las Lágrimas

Ciudad más cercana: San Fernando

Altitud:

4667 m. Carta IGM (Hoja Termas del Flaco)

Primeros ascensionistas:

Cumbre sin registro. Sólo cruce limítrofe por el collado norte en 1972: Fernando Parrado (UR), Roberto Canessa (UR), Antonio Vizintín (UR)

Coordenadas:

Lat: -34° 46' 3.2"
Lon: -70° 18' 30.9"

Libro de cumbre

Rutas

Ruta

Dificultad

Montaña

Cerro Seler (4667 m.)

Autor: Andrés Figueroa

Rutas:

Publicado el 17/12/2018

Presentación

No siempre se sube un cerro de estas características geográficas por accidente o por casualidad. Pero el primer intento de ascensión y cruce de esta montaña sí fue por accidente y necesidad de sobrevivir. Se trata de la estribación nororiental y limítrofe del cerro Alto del Azufre (4691m) donde se estrelló el avión Fairchild FH-227D de la Fuerza Aérea Uruguaya, el viernes 13 de octubre de 1972 con el equipo de rugby "Old Christians" en su segunda visita a Santiago de Chile. Una fracción de esta montaña acompañó durante 72 días a los sobrevivientes uruguayos: precisamente en el flanco argentino de la caldera Las Lágrimas. La llamaron "la pared" que supuestamente dividía la fría e inhóspita cordillera y los verdes valles de Chile... Desde el lugar donde quedó el fuselaje, a 3500m sobre la nieve que cubría el glaciar Las Lágrimas, el cerro Seler muestra una gran masa glaciar y rocosa sobre su filo Norte. Los sobrevivientes Fernando Parrado y Roberto Canessa creyeron que si subían la pared que ocultaba el sol apenas a las cuatro de la tarde, verían veranadas y más que alguna cabaña humeante para pedir ayuda y ser rescatados. 

En el día 60 después del accidente, estos expedicionarios decidieron cruzar esta montaña como la última opción que les quedaba al no ser encontrados por los grupos de rescate argentinos y chilenos. Se sumó al grupo, el joven Antonio Vizintín que físicamente estaba preparado para transportar mayor carga y peso, que básicamente consistió en trozos de carne y grasa humana colocadas en los calcetines de rugby, y algunas botellas con agua y ron que habían comprado los pilotos durante la escala en Mendoza. 

Una vez terminado un improvisado pero efectivo saco de dormir, confeccionado con el aislante térmico del fuselaje, y cocido con los filamentos de cobre de los cables eléctricos del instrumental del avión, los tres sobrevivientes iniciaron la marcha hacia el Oeste hasta la base de la montaña, a las cinco de la mañana del 12 de diciembre de 1972. Con buen tiempo y nieve blanda que cubría sus rodillas, comenzaron la escalada de la pared de 4500m. Cabe destacar, que durante la primavera de 1972 la ladera estaba cubierta con gran cantidad de nieve que ocultó las grietas del glaciar. Usaron sus zapatos de rugby para no resfalarse cuando la nieve estaba dura, y unos tubos de aluminio del compartimiento de carga del avión como bastones. Los continuos descansos los realizaron en promontorios rocosos, aptos para desplegar el saco de dormir. Se demoraron tres días en alcanzar el desnivel de 1000m que los dejó en un portezuelo que colinda hacia el Oeste (Chile) con la quebrada San Hilario, tributaria del río San José. 

Fernando Parrado en recuerdo de su padre Seler Parrado, quien fue su inspirador en vida para cruzar la cordillera hacia Chile, bautizó ese cerro como "Monte Seler". Así fue, como con la barra de carmín que usó para curar sus labios, escribió el nombre Seler en una bolsa de plástico y la puso debajo de una roca en la cumbre. Desde ese portezuelo es visible hacia el Suroeste la cima principal del Alto del Azufre, y la cumbre de 4667m del Seler que es la mayor elevación de ese bastión limítrofe. Hacia el Oeste se observa la sierra San Hilario y el cerro Alto del Pelambre; y hacia el Norte se asoman los cerros El Brujo y Alto de los Arrieros, el glaciar Mañke y el volcán Palomo. Hacia el Este se divisan los volcanes Overo, Guanaqueros y Sosneado; y el cerro El Moño en el extremo septentrional del cordón oriental del cajón de Las Damas, limítrofe con Argentina. 

Parrado era corto de vista pero tenía buena apreciación y orientación geográfica, no así Canessa que era impulsivo y reticente a continuar el largo viaje hacia Chile. Por un lado (hacia el Este) Canessa decía afirmar que veía una carretera en la base de una gran montaña al fondo del valle (el volcán Sosneado); pero Parrado defendió su idea de continuar el descenso por el cajón que veía hacia el Oeste (quebrada San Hilario), argumentando que a lo lejos el sol se ocultaba detrás de unos cerros gemelos que no tenían nieve (cerros Paveza y El Chueco), y que en ese lugar seguramente terminaba la cordillera de los Andes... Y no erró en su interpretación. Vizintín en cambio, acataba las decisiones de sus compañeros y debió regresar al fuselaje para ahorrar carne. A continuación, Parrado y Canessa bajaron por la naciente y barrosa quebrada San Hilario hasta el río San José donde ya no había nieve. Luego caminaron valle abajo hasta la confluencia del río Azufre y el río San José. En el sector de Loma Bastosa, la tarde del 20 de diciembre de 1972, Parrado y Canessa hicieron contacto con el arriero Sergio Catalán Martínez, nueve días después de haber emprendido la expedición desde los restos del fuselaje. 

Existen tres accesos al cerro Seler: dos son chilenos y uno es argentino. La ruta más corta es por la confluencia del río Azufre y el río Tinguiririca, restringida por el fundo "Agrícola Los Maitenes". Con previa autorización se puede llegar en vehículo 4x4 hasta la entrada de la quebrada San Hilario, ubicada en la ribera sur del río San José a la cuadra de la central hidroeléctrica San Andrés, cercana al frente del glaciar Universidad. Una aproximación más larga y con mayor grado de dificultad técnica pero sin restricciones, es por el cajón del río Las Damas partiendo desde las termas del Flaco hasta el cajón de Pincheira. El acceso argentino es por el valle del río Atuel ubicado a los pies del volcán Sosneado, a unos 120Km al Norte de la ciudad de Malargüe. En esta aproximación se debe cruzar el río Atuel a lomo de caballo o a pie (según los deshielos), para internarse hacia el Oeste por el cajón de Las Lágrimas hasta el glaciar donde yace la tumba de los fallecidos (3500m) y algunos restos del avión, que asiduos visitantes anualmente han ido recolectando desde la ladera por donde se deslizó el fuselaje; y otros encontrados sobre la superficie del glaciar que carece de nieve en verano, pero está mayormente cubierto con rocas y barro sulfuroso, condición geográfica del entorno volcánico de la caldera Las Lágrimas. 

Referencias 

  • Read, Piers Paul (1974). ¡Viven! La Tragedia de los Andes. Editorial Noguer.
  • Peña, Ricardo (2005). December 2005. Alpine Expeditions.
  • González-Ferrán, Oscar (1995). Volcanes de Chile. Instituto Geográfico Militar (pág. 284-285).