De fondo, El Plomo y el Aconcagua en plenitud. Mas cerca, el valle de Santiago y atrás la laguna de Aculeo. Partimos la caminata un poco tarde (9 am) y a un ritmo tranquilo, fue una jornada de 10 horas ida y vuelta hasta los autos. Vale el esfuerzo los cambios de paisajes y terrenos, las pozas de agua y los pasos por bosques de robles rojizos... La contaminación es una pena, sectores con botellas y basura. Recomendable subir con bolsas y bajar un poco de esa basura de inescrupulosos. En lineas generales, fantástica jornada!
Total de ascensiones: 116