Cajón de vilama atrae por su atractivo escénico e histórico

Andeshandbook, la guía colaborativa más grande de la cordillera de los Andes, no podía dejar esta ocasión para recomendarles los mejores trekking, aprovechando las buenas condiciones de esta época del año.

 

1. San Pedro de Atacama - Cajón de Vilama

 

Cercano al oasis de San Pedro de Atacama, y escondido bajo la cota del Altiplano se ubica el cajón de Vilama. Dentro de este fluyen las cálidas aguas del río homónimo que nace de la confluencia de los ríos Purifica y Puritana a 3370m sobre el nivel del mar. A lo largo del cajón cohabitan especies vegetales como el antiquísimo cactus cardón (Echinopsis atacamensis), cojín de la vieja, ricarica, cola de zorro, chachacoma, chañar y cachiyuyo.

 

Desde el poblado de Guatín, donde comienza el cañón, se da inicio a una larga y desafiante travesía por senderos, saltos de agua, gateos de rocas, cruces de río y otros obstáculos, donde es posible descubrir las maravillas de la naturaleza andina. La ruta finaliza 22km río abajo, donde el cañón vuelve a abrirse y el río atraviesa la carretera a solo 5km de San Pedro de Atacama.

 

Ya que la ruta contempla casi 21km por un sendero poco marcado e intermitente y una señalética inexistente, debe considerarse como una ruta de dificultad moderada, sin embargo es tan atractiva que se puede hacer con toda la familia. Cuenta con termas, avistamiento de fauna nativa, ríos, arqueología, flora nativa, bellas panorámicas

 

El sendero se puede hacer en sólo un día y es importantísimo llevar mucha agua (3 litros por persona mínimo), protección solar, ropa maga larga, linterna frontal, gafas de sol, botiquín y zapatillas con buena suela rugosa.

 

2. Monumento Natural Pichasca - Sendero bosque petrificado

 

Hay muchas excusas para visitar el Monumento Natural Pichasca, ubicado en la Región de Coquimbo, por ejemplo, la posibilidad de encontrar gran cantidad de troncos petrificados en el que probablemente sea el lugar en Chile con la mayor concentración de este tipo de fósiles. Estos restos de árboles corresponden a especies coníferas ya extintas y que estarían emparentadas lejanamente con las araucarias.

 

Además del interés paleontológico del bosque petrificado, en este monumento natural, de tan sólo 128 hectáreas, se encontraron por primera vez en Chile los restos de un dinosaurio. Éste correspondería a un titanosaruio, el que llegó a medir 19m de largo. En la oficina de Conaf se pueden encontrar réplicas de estos restos y una gran escultura a tamaño natural del titanosaurio.

 

Por último, también se han encontrado vestigios de antiguas culturas indígenas que habitaron la zona hace unos 10000 años. En una zona de grandes rocas, existe una gran cueva que fue usada como refugio por estos habitantes originales. Los restos encontrados corresponderían al período Arcaico (8000 años AC) y al período Agro Alfarero Temprano con presencia de grupos humanos del complejo cultural Molle (150 AC - 700 DC).

 

Con respecto a la ruta en sí: resulta ser bastante fácil y posible de hacer con la familia (apto para niños), puesto que se recorren alrededor de 2,5km. Al ser un Monumento Natural, la señalética es frecuente y clara, al igual que el sendero delimitado.

 

Como recomendación, llevar abundante agua para no deshidratarse, zapatos o zapatillas livianos y protección solar.  No salgan del sendero delimitado.


3. Reserva Nacional laguna Torca - El Árbol Gigante

 

 

Nos vamos para el centro de Chile para aterrizar en Curicó, ciudad conocida por ser uno de los sectores donde más se celebra el 18 de septiembre, tradiciones nacionales y harta comida típica. Si decides visitar esta zona te recomendamos ir a la Reserva Nacional Laguna Torca, un área protegida ubicada en la comuna de Vichuquén y que se encuentra dividida en dos sectores. El primero de ellos corresponde a la ribera noreste de la laguna homónima, mientras que el segundo corresponde al sector de Bosques de Llico.

 

Mientras que el sector que está junto a la laguna permite la conservación de un ecosistema con una gran variedad de avifauna, el sector Bosques de Llico se caracteriza por ser un lugar en que hace más de cien años se plantó un bosque de especies exóticas, entre las que destacan pinos insignes, eucaliptos y aromos australianos, siendo su principal propósito detener el avance de las dunas.

 

Este plan de forestación se hizo imitando el exitoso caso del pueblo de Chanco, donde a fines del siglo XIX el botánico alemán Federico Albert plantó un gran bosque con el mismo objetivo, conservándose este en lo que es la actual reserva nacional que lleva su nombre. Con el tiempo, Conaf se ha encargado de conservar este bosque de especies exóticas, reintroduciendo a su vez especies nativas. De estas últimas ha destacado la protección de especies autóctonas tales como boldo, maqui y luma, que de forma natural han podido encontrar su hábitat en la reserva. Además, se han reintroducido ruiles (nothofagus alesandrii), uno de los árboles chilenos más amenazado y difícil de encontrar, además de palmas chilenas (jubae chilensis), las que se encuentran casi extintas en la VII Región.

 

El sendero El Árbol Gigante recibe su nombre por un centenario eucalipto que alcanza enormes dimensiones. Lo bueno de este sendero es que se puede hacer con niños, ya que no es difícil ni extenuante, puesto que se trata de un circuito de sólo 1,3km. Especial para ir por el día y luego recorrer otras zonas y lugares típicos de la zona.

 


4. Reserva Nacional Los Bellotos - Portezuelo el Melado

 

Siguiendo en la Región del Maule, ahora nos trasladamos hasta la Reserva Nacional Los Bellotos del Melado, ubicado en las inmediaciones de Linares. En esta reserva encontramos algo único que casi no se da en ningún lugar de Chile. Se trata de los muy escasos bellotos del sur (beilschmiedia berteroana), árbol endémico en peligro de extinción.

 

Debido a la curiosidad de esta especie, puesto que se trata de un árbol de clima tropical que ha logrado adaptarse y sobrevivir a las condiciones climáticas actuales, el belloto del sur ha sido declarado, junto a otras especies emblemáticas como la araucaria y el alerce, monumento natural de Chile.


El sendero que recorre la reserva y que permite conocer los bellotos corresponde a una antigua ruta de arrieros de la zona que desde antaño han transitado por ahí subiendo sus animales a las veranadas del valle del Melado. Para seguir permitiendo el tránsito de arrieros por un área protegida, Conaf ha cercado el sendero de modo que los animales que transiten por él se mantengan en su interior. El recorrdio acá descrito termina en el portezuelo el Melado, con buenas vistas hacia este valle así como a los volcanes San Pedro y San Pablo, sin embargo, el sendero continúa y quienes dispongan de tiempo y energía pueden prolongar la excursión descendiendo hacia el río Melado.

 


5. Reserva Nacional Villarrica - Laguna Huesquéfilo

 

Enclavada en la Reserva Nacional Villarrica, que no debe confundirse con el parque nacional homónimo, la laguna Huesquefilo es una excelente oportunidad de llegar a un recóndito lugar de la geografía de Chile que bien merece ser más visitado. Rodeada de bosque nativo, coigües y araucarias principalmente, la laguna se encuentra a poca distancia de la frontera con Argentina. Desde su playa ofrece extraordinarias y poco habituales vistas a la cara este del volcán Sollipulli que prácticamente sólo es visible desde acá. La laguna tiene más de 1km de largo y unos 300m de ancho. Durante el trayecto hacia la laguna se puede apreciar en algunos sectores como la tala indiscriminada y algunos incendios han dañado el bosque. Afortundamente éste parece estar recuperándose.

 

La leyenda acerca del nombre de la laguna dice que hace muchos años vino una familia mapuche a recoger piñones. Las dos hijas se estaban bañando en un estero cuando vieron un lazo de colores, el 'huesque'. Quisieron sacarlo porque lo encontraron muy lindo, pero cuando lo intentaron vino un viento y se las llevó. El lazo era en realidad una culebra -"filu" en mapudungum-, pero al querer sacarla le estaban faltando el respeto a los Ngen, los dioses. Las niñas se casaron con el espíritu de la Huesquefilo y se transformaron en dos pequeñas patas. Después esto se transformó en una laguna.

 

La época más adecuada para hacer este sendero es desde la primavera hasta otoño, cuando el camino de acceso se encentra transitable. Este trekking es posible hacerlo en un día, pero recomendamos hacerlo en dos para poder disfrutar realmente de la belleza escénica del lugar. REcuerda no hacer fogatas, para proteger el lugar de incendios. Además de llevarse toda la basura que uno mismo produce, se recomienda ayudar con la limpieza de la playa y llevarse la otra basura que se pueda encontrar. Dependiendo de la época del año, los coigües pueden estar cargados de llao llao (hongo comestible) y las araucarias de piñones. Prefiera el producto local.

 

Finalmente, te recomendamos hacer tu excursión con seguridad, y para ello te invitamos a leer el artículo sobre seguridad  al salir a la naturaleza.